Quito – La capital

Patrimonio Cultural de la Humanidad, Quito combina historia colonial, arte y modernidad.
Camina por su centro histórico lleno de iglesias, plazas y balcones coloridos; sube al mirador del Panecillo o al Teleférico para disfrutar vistas impresionantes del volcán Pichincha.

Tip: No te pierdas la Mitad del Mundo, donde puedes estar con un pie en cada hemisferio.

Cuenca – La joya colonial del sur

Una ciudad elegante, con arquitectura española, mercados vibrantes y un ambiente tranquilo.
Sus ríos, museos y cafés bohemios la hacen perfecta para caminar sin prisa.

Imperdible: El Parque Nacional Cajas, con lagunas y paisajes andinos de ensueño.

Islas Galápagos – El paraíso natural

Un archipiélago único en el mundo, donde puedes observar tortugas gigantes, iguanas marinas y lobos marinos de cerca. Ideal para practicar snorkel, buceo o simplemente admirar su belleza inigualable.

Dato: Las islas fueron la inspiración de Charles Darwin para su teoría de la evolución.

Muisne – La isla escondida del Pacífico ecuatoriano

Muisne es una joya costera poco explorada, ubicada en la provincia de Esmeraldas. Conocida como “La Isla del Encanto”, combina playas vírgenes, manglares infinitos y una atmósfera tranquila que invita a desconectarse del ruido del mundo.
Su ritmo pausado, su gente amable y su naturaleza intacta hacen de este destino una de las experiencias más auténticas del Ecuador.

Tip: Los pequeños restaurantes junto al muelle o frente al mar suelen ser los más auténticos y sabrosos.

Guayaquil – La puerta al Pacífico

La ciudad más grande del país ofrece una mezcla de modernidad, cultura y sabor tropical.
Recorre el Malecón 2000, el colorido barrio Las Peñas y disfruta de un ceviche frente al río Guayas.

Dato curioso: Guayaquil es el punto de partida para muchas rutas hacia la Costa y Galápagos.